domingo, 26 de julio de 2009

AL PUEBLO DE GUALEGUAYCHÚ

En esta instancia difícil, inimaginada y poco querida por uruguayos y argentinos, venimos escuchando desde hace más de dos años, sustentar posiciones de pertenencia de rutas y puentes cuando se afirma enfáticamente el derecho que asiste a restringir el paso sobre los mismos. Esta supuesta facultad, que ninguna autoridad ha transferido como derecho posesorio, es ejercida impunemente alzando la legítima defensa del cuidado del mismo ambiente, transgrediendo leyes, tratados internacionales y hasta la misma constitución nacional.
Nadie puede creer en serio que somos dueños del puente internacional y de la ruta, porque simplemente no lo somos. Decía Hanna Arendt en Los orígenes del totalitarismo: "...el firme concepto jacobino de la nación fundamento de los derechos humanos, esa concepción republicana de la vida comunitaria es la que afirma, en palabras de Clemenceau, que infringiendo los derechos de uno se infringen los de todos".

Nuestro posicionamiento no pretende generar enfrentamientos, pero lamentablemente es, hasta el día de hoy, un tema imposible de debatir. Una intolerancia cerrada ha hecho presa de parte de los habitantes de esta ciudad mediante desinformación, falsos argumentos y/o presiones propias de fundamentalistas que esteriliza, dado el grado de confrontación alcanzado, un debate razonable y objetivo.

Es por ello que como simples ciudadanos, despojados de intereses particulares o posiciones políticas, sintiéndonos discriminados en el derecho que nos asiste de desplazarnos libremente, acercamos nuestro pedido a las máximas autoridades municipales, provinciales y nacionales exigiendo la adopción de toda la normativa legal que el tema amerite para restituir los derechos conculcados por el accionar ilegal que hasta el momento representa la interrupción de la libre circulación por el puente internacional Gral. San Martín y la Ruta 136 a la altura del kilómetro 28, emblemática referencia de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú conocida como Arroyo Verde. Aspiramos a que se vuelva al cauce histórico de la relación entre Argentina y Uruguay con el espíritu de fraternidad que siempre ha caracterizado a los dos pueblos, sin vencedores ni vencidos, con el predominio de la razón y la comprensión de ambas posturas e intereses. Preservemos la amistad con los orientales.
Fueron nuestros hermanos, lo son y lo van a ser, nos guste o no.

MOVIMIENTO PRO LIBERACION RUTA 136