domingo, 28 de octubre de 2012

Opinión sobre el desarrollo minero en T. Y TRES y la región

Movilización de la UTOMA en Ruta 7

Desde que tenemos memoria, escuchamos hablar de la explotación de los recursos minerales que hay bajo el suelo de nuestro departamento, en particular hierro y calizas. Más de un programa electoral, de casi todos los partidos, incluyó la expresión de voluntad de incursionar en esta explotación en beneficio del departamento.

Ante la inminencia y la concreción de algunos proyectos en tal sentido, comienza a generarse por vez primera un debate sobre las consecuencias económicas, ambientales y sociales que tal explotación puede producir, y aparece para nosotros como norte algo que escuchamos por primera vez a través del mensaje de la central de trabajadores en un 1º de Mayo hace unos pocos años, con una clara y como siempre madura toma de posición: la diversificación de la matriz productiva del Uruguay.


El debate de hoy no es ajeno a una estrategia de las clases dominantes; nos viene a la memoria aquel slogan repetido hasta el aburrimiento, impuesto especialmente en la época de la dictadura: “El país se salva con el agro o perece con él”… hasta me parece escuchar a Eduardo J. Corso…¡Claro!, me parece escucharlo aún porque algunos admiradores que le quedan, juegan muy bien su papel, siempre en connivencia con los poderosos, predicando desde sus respectivos programas de radio antes del mediodía o de mañana muy temprano.

La esencia del sistema capitalista es el lucro, y el lucro, siempre, es para unos pocos. Nunca se nos ocurrió que los empresarios deban hacer beneficencia, somos marxistas y desde esa formación entendemos las relaciones sociales: la esencia del sistema es la contradicción trabajo - capital.

Sin embargo, parece haberse puesto de moda un concepto que hasta el propio Presidente Mujica ha manejado: el capitalismo “bueno”, o “más humano”, y algunos teóricos de derecha y algunos empresarios que conocemos lo han acuñado ¡No me trago que crean sinceramente que semejante disparate pueda existir!!

No hay emprendimiento económico que no genere agresión al ambiente. Está en el Estado, desde su papel de organizador de la sociedad, atenuar al mínimo posible los afectos contaminantes de la actividad humana. Tiene herramientas para ello; de la voluntad de sus gobernantes, de sus actores políticos y sociales depende su buen uso.

En este marco, uno percibe que al sistema político en su conjunto le está costando tomar una clara posición ante el tema minería, pese a que existe un documento emanado de la Comisión Multipartidaria de Análisis de la Minería de Gran Porte, el cual fuera suscrito el 22 de diciembre de 2011 por los cuatro partidos políticos con representación parlamentaria.

Ese documento implica un acuerdo general sobre varios aspectos particulares bien importantes al respecto: definición de qué es minería de gran porte; aspectos ambientales, y en ese marco el relevante papel a jugar por el Estado con sus organismos de control; aspectos económicos e impositivos; aspectos sociales y perspectiva intergeneracional. En tal contexto ha surgido la reforma del código minero, y con ella la modificación del canon impuesto a su explotación, que prevé la incorporación de valor agregado al mineral que se extraiga y en función de ello el aumento del porcentaje que queda directamente para el Estado.

Sin embargo, se ha banalizado el debate hasta reducirlo a la falsa dicotomía de “Aratirí si o Aratirí no”, lo que ha propiciado que algunos respondan al fundamentalismo ambiental desde el “fundamentalismo Aratirí”.

Como nuestra toma de posición viene de una concepción de clase, y en función de ella ha sido construida desde la perspectiva del interés de los trabajadores, es natural que depositemos nuestra confianza en la elaboración teórico-política de sus organismos, sustentada en la práctica y en la experiencia internacional, que conocen mejor que nadie. Chile, Noruega, Suecia, Nueva Zelanda, los cambios implementados por Correa en Ecuador, son ejemplos a atender.

Por eso, valoramos como un avance la modificación del canon, pero insistimos que si el proceso sólo quedara como meramente extractivo, sin incorporarle valor agregado, y avanzando en la promoción de una fuerte industria siderúrgica nacional que genere empleo genuino y derrame social a amplios sectores de nuestro pueblo no alcanza.

Claro que con el producido pueden construirse mucho más escuelas y hospitales, pero si cuando se extraiga el último gramo de hierro esa extracción no ha generado nada, esos hospitales y esas escuelas se van a deteriorar y ya no existirán los recursos que generaron su construcción.

Por cierto, y no es menor, que el fruto de ese desarrollo se vuelque a políticas sociales, también dependerá de la voluntad política del gobierno de avanzar en este sentido, por lo cual si algo no debemos ser es meros espectadores de estos procesos.

Hay que empujar desde la sociedad, sin fundamentalismos ni seguidismos, pero sabiendo que un triunfo del proyecto restaurador de la derecha implicaría un retroceso difícil de recuperar para la nación.

2 comentarios:

casas en remate en cali dijo...

Que bien saber sobre estos temas que estan pasando en el mundo!!

venta de casas dijo...

Me parece muy importante que se hagan estas huelgas!!!