Nada en la vida debe ser temido, solamente comprendido. Ahora es hora de comprender más, para temer menos. Marie Curie.
sábado, 20 de agosto de 2011
Que bueno es decir que se lo advertimos!!!
domingo, 3 de febrero de 2008
Visita a Botnia (I)
Hubiera sido fácil encontrar hoy un título jocoso, habida cuenta la patética deformación que la prensa de Gualeguaychú está haciendo del incidente de ayer en Botnia. Habiendo estado dentro en el momento en que supuestamente "reventó un silo que contenía pasta de celulosa semilíquida y se derramó amenazando así llegar al Río Uruguay". Además, ya que la información de la siempre fidedigna Radio Máxima dice que "Personal de la empresa, además, les quitó los celulares a los camioneros para que no fotografíen lo que está ocurriendo en la planta, que en estos momentos no estaba produciendo debido a otro accidente ocurrido en la noche del lunes." podríamos haber aprovechado el hecho de que no me requisaron el celular a mí, ni las máquinas de fotos a los demás, ni siquiera la filmadora a Alejandro, como para actuar de "paparazzi" y recolectar jugosa información que vender a los medios de prensa.Desgraciadamente nos tuvimos que conformar con sacar fotos comunes y corrientes, no percibir ninguna explosión, no tener que chapotear en celulosa semilíquida, ni siquiera (lo cual fue realmente de lo más irritante) poder percibir el dichoso olor. Así que dejemos que el Sr. Bahillo, Intendente de Gualeguaychú, que gaste el dinero de los contribuyentes en hacer análisis del río para detectar algo que nunca existió. Por si se lo preguntan, hubo un accidente que fue la rotura de un caño en la zona de blanqueo, nunca hubo ningún silo que reventara, no hubo un derrame de celulosa semilíquida sino lo normal cuando se rompe un caño, jamás hubo el menor peligro de que nada llegara al río y los nuevos análisis darán lo mismo de siempre, nada. Igual, no le quitemos las esperanzas a Don Juanjo de que Botnia algún día contamine.

Al llegar intercambiamos documentos por acreditaciones. No más casco blanco, innecesario y desaconsejado a menos que estemos en una obra en construcción. Alejandro en la imagen muestra orgulloso su acreditación de "prensa". Todos quisimos ser periodistas alguna vez en la vida, ahora lo fuimos por un rato. Periodistas sin fotógrados, las fotos para demostrar que estuvimos las sacamos nosotros mismos, así que sepan perdonar la calidad. Mientras esperábamos que nos vinieran a buscar a la puerta de entrada tuve la oportunidad de hablar con un par de fraybentinos y de saber qué piensan ellos del tema. En particular uno de ellos, que maneja una van para llevar y traer gente entre Fray Bentos y Botnia me contó también sobre su tarea extra de mantenimiento de los semáforos. Y ese fue un poco el sentimiento general que percibí. Gente que hace cosas para las que no se requiere extremada especialización y que antes no se hacían, simplemente porque ahora existe el "big monster". No me cabe duda del resultado que arrojaría una votación popular en Fray Bentos sobre si desean o no que Botnia se quede.



Luego del almuerzo hicimos la recorrida de la planta. La primer parada fue el centro de control de la fábrica, donde lo que llama la atención, aparte de las decenas de monitores, es la juventud de los operarios, a ojo no creo que hubiera presente nadie mayor de 25 años. La sala está dividida en islas, donde se controlan todas las etapas de los procesos, tanto de la producción de celulosa en sí misma, como del tratamiento de efluentes gaseosos y líquidos, y la producción de químicos en la planta de Kemira. Ahí pudimos observar, por ejemplo, como pese a que la producción de celulosa estaba parada, las calderas auxiliares estaban trabajando para alimentar la planta de Kemira y la planta de tratamiento de efluentes líquidos, que seguían en actividad.

Cortesía Las cosas de Néstor
Visita a Botnia (II)
La fábrica presenta dos aspectos relevantes, el externo y el interno. Los cilindros que perlan la estructura externa de la fábrica son grandes ollas donde se realizan procesos químicos. Por ende la visita interna no es aconsejable. Si es en cambio interesante irlos apreciando desde los distintos niveles, subiendo los distintos pisos del edificio que alberga las oficinas y la caldera de recuperación. Desde allí se tienen magníficas vistas, por ejemplo, del patio de maderas, donde se produce el proceso de chipeo y de acumulación de chips que son luego llevados hasta el digestor donde se producirá el proceso Kraft.
Uno de los aspectos interesantes de ir subiendo piso a piso y observando las estructuras a medida que se sube es la posibilidad de observar los kilómetros de cableado que recorren la estructura, tal como se aprecia en la foto de la derecha.
A medida que se sube la estructura, la inmensidad industrial cede paso, poco a poco. a la naturaleza nuevamente. Desde lo alto se ve el inmenso río y se aprecia toda la extensión que va entre la fábrica y M'Bopicuá, donde se asoma alguna montaña de chips istos para embarcar, y el hoy inútil puente que bosteza su desesperanza sobre las aguas. Una mirada un poco más hacia la izquierda permite ver las piletas de tratamiento de efluentes, la planta de Kemira (al fondo a la derecha de la foto) y el puerto techado (la estructura sobre el río en el medio de la foto).
El interior de la fábrica contiene espacios inmensos donde, dependiendo de la aficción de cada uno, se pueden encontrar los mecanismos más divertidos. Alejandro quedó fascinado por las turbinas de producción de energía y los chiquicientos mecanismos de control y regulación. A mí me llamó mucho la atención todo el cuarto de sensores para la medición de gases, uno de los tópicos que hemos discutido bastante en los últimos meses y que discutiré en el próximo artículo.

Pero también me llamó poderosamente la atención el ambiente de "Alien el octavo pasajero" que hay en ciertas partes de la fábrica. Esos pasajes con pisos enrejillados, y la miríada de tubos relucientes que cruzan de una a otra parte, le dan un aspecto interesantísimo de obra de ciencia ficción. Ningún monstruo con cabeza de martillo y monstruito bucal subsidiario interrumpió nuestro paseo, por suerte.

Tuvimos la oportunidad también de visitar los dos extremos de la emblemática chimenea. Por el lado de abajo, el edificio que es en realidad una envolvente para otras cinco chimeneas que se encuentran empaquetadas dentro, presenta una sección de acceso, desde donde se pueden observar los fondos de los inmensos tubos (un cable colgando es una conexión temporal para uno de los estudios de monitoreo y calibración que estaban efectuándose ese día.


Subimos también hasta lo más alto del edificio de oficinas, desde cuyo techo se puede apreciar claramente el remate de la chimenea. Una ligera pluma de vapor de agua da fe que la fábrica no está completamente apagada. Y algunas chicharras en el piso dan fe que la vida silvestre en la zona no ha sido exterminada por la fábrica en funcionamiento.

Y la última foto desde el ápice, obligada por cierto, la imagen del río en la dirección de Ñandubaisal y Gualeguaychú que, por supuesto, son indistinguibles en el horizonte. Un ejercicio de vista e imaginación nos permitió localizar un trozo de arena que supusimos sería Ñandubaisal, y una cierta mancha lejana nos permitió hipotetizar que eso sería la chimenea de Unilever. Las condiciones climáticas tampoco se prestaban para una buena visibilidad, pero está clarísimo que la contaminación visual es inexistente por donde se lo mire. Y aunque en la foto no se ve, a la izquierda de la misma, detrás de la punta que se ve sobre el río, aguas abajo espera Las Cañas, playa certificada como PLAYA NATURAL por el LATU y Quality Austria una de las mejores empresas internacionales de certificación de calidad.
Visita a Botnia (I) - Visita a Botnia (III) - Visita a Botnia (IV)
Ver todas las fotos de la visita a BOTNIA 29/01/08
Cortesía Las cosas de Néstor
Visita a Botnia (III)
Para iniciar esta tercera parte, donde quiero hablar de los procesos de control, monitoreo y mitigación de la contaminación, es conveniente que volvamos un poco para atrás y nos situemos nuevamente en el "control room". Allí, en múltiples pantallas dispuestas en paralelo se monitorea de continuo la actividad de los distintos sectores de la planta. Por ejemplo, las pantallas de arriba se encuentran en la isla correspondiente a Kemira y la elaboración de productos químicos. En una de las pantallas se observan las gráficas de los distintos parámetros de control a medida que los valores van llegando a los monitores, es decir, en tiempo real.


En esa habitación se alojan todos los aparatos para medir los gases y polvo eventualmente contaminantes que surgen por las diversas chimeneas. El día de nuestra visita se encontraba un equipo finlandés realizando pruebas de calibración. Para ello se usan gases estandarizados y equipos certificados adicionales a los empleados normalmente para el control. Además de esos aparatos, que estaban ahí por una actividad específica, en la pieza están los racks con los equipos de monitoreo de gases y de polvo. Las fotos que pongo a continuación dan una idea de los diferentes aspectos monitoreados (Polvo, SO2, NOx, O2, TRS, etc). Obsérvese que estos son los datos de emisión, no de inmisión. Los datos para monitorear el ambiente se toman en una estación que está a 2 km de la planta en dirección a Fray Bentos. Estos datos aquí son los que uno respiraría si pusiera la nariz directamente en la boca de la chimenea. Les dejo a Uds que se diviertan comparando números.





Saliendo ahora de este cuarto vamos hacia otro de los puntos de control que ha suscitado cierta controversia. Recordarán Uds. que la ACAG insiste con la existencia de 11 misteriosos pozos por los cuales a veces se sostiene que se está robando el acuífero Guaraní y a veces que se usan para esconder el licor negro y los desechos contaminantes que no quieren mostrarse ante el mundo. Alentados por el misterio en torno a los dichosos pozos fuimos a ver uno de ellos, que se muestra en la foto. Los pozos son los puntos de control que posee el LATU para testear las napas subterráneas, ni más ni menos. Pero pudimos comprobar que los inescrupulosos industrialistas le han puesto una pequeña bomba al pozo y lo usan nada menos que para... regar el pasto que aún no ha nacido en torno al pozo. En fin, otro misterio maravilloso que se desgaja inconsecuente del imaginario del monstruo.


De allí nos fuimos a visitar la planta de tratamiento de efluentes líquidos que ocupa una buena porción del terreno. La primer parada fue en la pileta cilíndrica donde el agua recibe el último tratamiento antes de ir al río. Esta pileta tiene una especie de enorme rastrillo que va girando lentamente y recogiendo al centro el lodo biológico y devolviéndolo a las piletas rectangulares donde se hace el proceso principal. De esta pileta cilíndrica el agua sale prácticamente igual a como se tomó del río, es decir... ¡no potable!. Pero cristalina. Dado que la planta no está en funcionamiento, todo el sistema estaba funcionando en ciclo cerrado, recirculando una y otra vez el contenido de las piletas pero sin verter nada al río. Los vertederos son una especie de "peines" con ranuras por las que normalmente salen los chorros de agua (y donde se diera la heroica foto de la bebida de un vasito de líquido... ¡puaj!). Como se ve en la foto, hay algunas formaciones de musgo alrededor, lo que indica que no debe ser muy tóxico ese efluente. Recordemos además que este efluente debe llegar al río a menos de 30 grados y en conjunto no hacer que la temperatura del río varíe en más de 2 grados.


Las piletas donde se da realmente el trabajo de las bacterias son un par de enormes estructuras rectangulares llenas de líquido, donde la apariencia es completamente diferente a la de la pileta cilíndrica. En la primera de las dos figuras se aprecia al fondo el edificio que contiene los sistemas de enfriamiento, para que el efluente llegue a las piletas a la temperatura óptima para ser procesado por las bacterias (alrededor de 36-37 grados).Por debajo de la estructura central roja que se ve en la figura va un conducto que devuelve el lodo biológico rescatado de la pileta circular a las piletas de tratamiento. En la segunda foto, hacia el centro de la imagen, se ve el chorro que surge del conducto central hacia la pileta.
Ver todas las fotos de la visita a BOTNIA 29/01/08
Cortesía Las cosas de Néstor
Visita a Botnia (IV)
Elegí iniciar esta última entrega de este artículo en cuatro partes con una fotografía que tiene para mí un alto valor simbólico. Argentinos y uruguayos, uruguayos y argentinos mezclados, a la orilla del río que compartimos, mirando hacia ese Entre Ríos que la demencia fundamentalista de un puñado de irreductibles se empeña en mantener aislado de la racionalidad y el progreso. La última parada de nuestro recorrido fue el puerto de Botnia, ese puerto que los activistas insisten en calificar de "ilegal" sin tener idea de lo que dicen.

El puerto propiamente dicho consta de la inmensa explanada que se ve en las fotos de arriba y de un hangar que se aprecia mucho mejor en la foto desde la torre central, a la distancia sobre el río (el edificio con los extremos pintados en amarillo). Dentro del hangar hay sitio para dos de las enormes barcazas que transportan la celulosa.
Cuando nosotros visitamos se encontraban en el sitio dos de ellas,
una que transporta del orden de 3.000 toneladas (las dos fotos de la izquierda) y otra que transporta unas 1.500 toneladas, la foto de la derecha. Esta fue la famosa barcaza que al encallar en el río sufrió las pintadas de los activistas grafiteros en un recordado episodio que terminó costándole el puesto a los Prefectos de Gualeguaychú.


Visita a Botnia (I) - Visita a Botnia (II) - Visita a Botnia (III)
Ver todas las fotos de la visita a BOTNIA 29/01/08
Cortesía Las cosas de Néstor














