domingo, 3 de febrero de 2008

Visita a Botnia (II)

La fábrica presenta dos aspectos relevantes, el externo y el interno. Los cilindros que perlan la estructura externa de la fábrica son grandes ollas donde se realizan procesos químicos. Por ende la visita interna no es aconsejable. Si es en cambio interesante irlos apreciando desde los distintos niveles, subiendo los distintos pisos del edificio que alberga las oficinas y la caldera de recuperación. Desde allí se tienen magníficas vistas, por ejemplo, del patio de maderas, donde se produce el proceso de chipeo y de acumulación de chips que son luego llevados hasta el digestor donde se producirá el proceso Kraft.

En las dos fotos de abajo se observa la cinta de transporte y una de las pilas de chip desde el nivel del suelo, y todo el patio de madera (incluso con troncos a la izquierda de los contenedores). La presencia de dos pilas responde a que se hace una separación por la especie de eucaliptus que se procesa.

Uno de los aspectos interesantes de ir subiendo piso a piso y observando las estructuras a medida que se sube es la posibilidad de observar los kilómetros de cableado que recorren la estructura, tal como se aprecia en la foto de la derecha.

A medida que se sube la estructura, la inmensidad industrial cede paso, poco a poco. a la naturaleza nuevamente. Desde lo alto se ve el inmenso río y se aprecia toda la extensión que va entre la fábrica y M'Bopicuá, donde se asoma alguna montaña de chips istos para embarcar, y el hoy inútil puente que bosteza su desesperanza sobre las aguas. Una mirada un poco más hacia la izquierda permite ver las piletas de tratamiento de efluentes, la planta de Kemira (al fondo a la derecha de la foto) y el puerto techado (la estructura sobre el río en el medio de la foto).

El interior de la fábrica contiene espacios inmensos donde, dependiendo de la aficción de cada uno, se pueden encontrar los mecanismos más divertidos. Alejandro quedó fascinado por las turbinas de producción de energía y los chiquicientos mecanismos de control y regulación. A mí me llamó mucho la atención todo el cuarto de sensores para la medición de gases, uno de los tópicos que hemos discutido bastante en los últimos meses y que discutiré en el próximo artículo.


Pero también me llamó poderosamente la atención el ambiente de "Alien el octavo pasajero" que hay en ciertas partes de la fábrica. Esos pasajes con pisos enrejillados, y la miríada de tubos relucientes que cruzan de una a otra parte, le dan un aspecto interesantísimo de obra de ciencia ficción. Ningún monstruo con cabeza de martillo y monstruito bucal subsidiario interrumpió nuestro paseo, por suerte.


Tuvimos la oportunidad también de visitar los dos extremos de la emblemática chimenea. Por el lado de abajo, el edificio que es en realidad una envolvente para otras cinco chimeneas que se encuentran empaquetadas dentro, presenta una sección de acceso, desde donde se pueden observar los fondos de los inmensos tubos (un cable colgando es una conexión temporal para uno de los estudios de monitoreo y calibración que estaban efectuándose ese día.


Subimos también hasta lo más alto del edificio de oficinas, desde cuyo techo se puede apreciar claramente el remate de la chimenea. Una ligera pluma de vapor de agua da fe que la fábrica no está completamente apagada. Y algunas chicharras en el piso dan fe que la vida silvestre en la zona no ha sido exterminada por la fábrica en funcionamiento.

Y la última foto desde el ápice, obligada por cierto, la imagen del río en la dirección de Ñandubaisal y Gualeguaychú que, por supuesto, son indistinguibles en el horizonte. Un ejercicio de vista e imaginación nos permitió localizar un trozo de arena que supusimos sería Ñandubaisal, y una cierta mancha lejana nos permitió hipotetizar que eso sería la chimenea de Unilever. Las condiciones climáticas tampoco se prestaban para una buena visibilidad, pero está clarísimo que la contaminación visual es inexistente por donde se lo mire. Y aunque en la foto no se ve, a la izquierda de la misma, detrás de la punta que se ve sobre el río, aguas abajo espera Las Cañas, playa certificada como PLAYA NATURAL por el LATU y Quality Austria una de las mejores empresas internacionales de certificación de calidad.

Visita a Botnia (I) - Visita a Botnia (III) - Visita a Botnia (IV)

Ver todas las fotos de la visita a BOTNIA 29/01/08
Cortesía Las cosas de Néstor

Visita a Botnia (III)

Para iniciar esta tercera parte, donde quiero hablar de los procesos de control, monitoreo y mitigación de la contaminación, es conveniente que volvamos un poco para atrás y nos situemos nuevamente en el "control room". Allí, en múltiples pantallas dispuestas en paralelo se monitorea de continuo la actividad de los distintos sectores de la planta. Por ejemplo, las pantallas de arriba se encuentran en la isla correspondiente a Kemira y la elaboración de productos químicos. En una de las pantallas se observan las gráficas de los distintos parámetros de control a medida que los valores van llegando a los monitores, es decir, en tiempo real.

Los operarios están encargados de un conjunto de monitores y usualmente se los veía de a pares, con walkie-talkies comunicados con los lugares donde los procesos efectivamente estaban sucediendo y con una buena cantidad de respaldo en papel de planos de la ingeniería de la fábrica. El despliegue de datos y esquemas es a primera vista bastante apabullante, porque va desde los propios mecanismos de control, hasta la temperatura y la concentración de gases en hornos y chimeneas, pasando por los esquemas de los procesos, flujo de electricidad y vapor, etc, etc.
Desde el cuarto de control entonces uno camina a través de la fábrica real, las máquinas y tuberías que son controladas desde las pantallas que ya vimos. No sé si con el paso de los muchos años esos tubos que surgen en direcciones inverosímiles en espacios amplísimos y cavernosos tomarán otro aspecto, pero la imagen actual es como si tuvieran un equipo de personas dedicadas a sacarle lustre. La impresión de estar dentro de una películas de Stanley Kubrick es marcadísima. Saliendo del edificio principal de la fábrica, en el nivel cero, se accede a la base de la enorme chimenea, que ya vimos en el artículo anterior.
En la foto de la izquierda se aprecia la abertura por la que se puede ingresar a la base de la chimenea, de donde saqué las fotos que están en el artículo anterior de la base de la misma. A la izquierda de la fotografía se ven las calderas auxiliares, que estaban funcionando para alimentar de electricidad y vapor a las partes de la fábrica que estaban en operación y a la derecha, bastante inconspicua, se ve una pequeña habitación con puerta y un aire acondicionado.

En esa habitación se alojan todos los aparatos para medir los gases y polvo eventualmente contaminantes que surgen por las diversas chimeneas. El día de nuestra visita se encontraba un equipo finlandés realizando pruebas de calibración. Para ello se usan gases estandarizados y equipos certificados adicionales a los empleados normalmente para el control. Además de esos aparatos, que estaban ahí por una actividad específica, en la pieza están los racks con los equipos de monitoreo de gases y de polvo. Las fotos que pongo a continuación dan una idea de los diferentes aspectos monitoreados (Polvo, SO2, NOx, O2, TRS, etc). Obsérvese que estos son los datos de emisión, no de inmisión. Los datos para monitorear el ambiente se toman en una estación que está a 2 km de la planta en dirección a Fray Bentos. Estos datos aquí son los que uno respiraría si pusiera la nariz directamente en la boca de la chimenea. Les dejo a Uds que se diviertan comparando números.



Saliendo ahora de este cuarto vamos hacia otro de los puntos de control que ha suscitado cierta controversia. Recordarán Uds. que la ACAG insiste con la existencia de 11 misteriosos pozos por los cuales a veces se sostiene que se está robando el acuífero Guaraní y a veces que se usan para esconder el licor negro y los desechos contaminantes que no quieren mostrarse ante el mundo. Alentados por el misterio en torno a los dichosos pozos fuimos a ver uno de ellos, que se muestra en la foto. Los pozos son los puntos de control que posee el LATU para testear las napas subterráneas, ni más ni menos. Pero pudimos comprobar que los inescrupulosos industrialistas le han puesto una pequeña bomba al pozo y lo usan nada menos que para... regar el pasto que aún no ha nacido en torno al pozo. En fin, otro misterio maravilloso que se desgaja inconsecuente del imaginario del monstruo.

De allí nos fuimos a visitar la planta de tratamiento de efluentes líquidos que ocupa una buena porción del terreno. La primer parada fue en la pileta cilíndrica donde el agua recibe el último tratamiento antes de ir al río. Esta pileta tiene una especie de enorme rastrillo que va girando lentamente y recogiendo al centro el lodo biológico y devolviéndolo a las piletas rectangulares donde se hace el proceso principal. De esta pileta cilíndrica el agua sale prácticamente igual a como se tomó del río, es decir... ¡no potable!. Pero cristalina. Dado que la planta no está en funcionamiento, todo el sistema estaba funcionando en ciclo cerrado, recirculando una y otra vez el contenido de las piletas pero sin verter nada al río. Los vertederos son una especie de "peines" con ranuras por las que normalmente salen los chorros de agua (y donde se diera la heroica foto de la bebida de un vasito de líquido... ¡puaj!). Como se ve en la foto, hay algunas formaciones de musgo alrededor, lo que indica que no debe ser muy tóxico ese efluente. Recordemos además que este efluente debe llegar al río a menos de 30 grados y en conjunto no hacer que la temperatura del río varíe en más de 2 grados.

Las piletas donde se da realmente el trabajo de las bacterias son un par de enormes estructuras rectangulares llenas de líquido, donde la apariencia es completamente diferente a la de la pileta cilíndrica. En la primera de las dos figuras se aprecia al fondo el edificio que contiene los sistemas de enfriamiento, para que el efluente llegue a las piletas a la temperatura óptima para ser procesado por las bacterias (alrededor de 36-37 grados).Por debajo de la estructura central roja que se ve en la figura va un conducto que devuelve el lodo biológico rescatado de la pileta circular a las piletas de tratamiento. En la segunda foto, hacia el centro de la imagen, se ve el chorro que surge del conducto central hacia la pileta.
Como decía, la apariencia del agua en estas piletas es completamente diferente. No sólo se ve la espuma que se puede apreciar en las fotos anteriores, sino que se ven flóculos que corresponden a las colonias de bacterias que alegremente trabajan para deshacerse de la inmensa mayoría de los eventuales contaminantes. Y de ahí nos fuimos al puerto, pero esa es otra historia que quedará para la Parte IV de este artículo.
Visita a Botnia (I) - Visita a Botnia (II) - Visita a Botnia (IV)

Ver todas las fotos de la visita a BOTNIA 29/01/08
Cortesía Las cosas de Néstor

Visita a Botnia (IV)

Elegí iniciar esta última entrega de este artículo en cuatro partes con una fotografía que tiene para mí un alto valor simbólico. Argentinos y uruguayos, uruguayos y argentinos mezclados, a la orilla del río que compartimos, mirando hacia ese Entre Ríos que la demencia fundamentalista de un puñado de irreductibles se empeña en mantener aislado de la racionalidad y el progreso.

La última parada de nuestro recorrido fue el puerto de Botnia, ese puerto que los activistas insisten en calificar de "ilegal" sin tener idea de lo que dicen.


Hacia un lado la vista se extiende por la explanada y discurre a lo largo del río, con la ensenada de la playa Ubici a la izquierda y las islas entrerrianas a la derecha. Hacia el otro lado, la inmensidad visual del puente que, grácil, majestuoso e inútil insiste en tender los brazos entre dos pueblos que no deberían estar separados por la irracionalidad timorata y dictatorial de unos pocos. Y enfrente nuestro, como monumento patético a los ecólatras de la ACAG, un poste marca el lugar donde muy publicitadamente desembarcaron para instalar un "puesto de observación", en el que valientemente nunca resistieron a los mosquitos ni siquiera por una noche. Uno sólo puede desear que lo blanco que se ve al tope del poste no sea la gloriosa bandera de la República Argentina. El resto de los argentinos no se merece ese agravio.

El puerto propiamente dicho consta de la inmensa explanada que se ve en las fotos de arriba y de un hangar que se aprecia mucho mejor en la foto desde la torre central, a la distancia sobre el río (el edificio con los extremos pintados en amarillo). Dentro del hangar hay sitio para dos de las enormes barcazas que transportan la celulosa.




Cuando nosotros visitamos se encontraban en el sitio dos de ellas, una que transporta del orden de 3.000 toneladas (las dos fotos de la izquierda) y otra que transporta unas 1.500 toneladas, la foto de la derecha. Esta fue la famosa barcaza que al encallar en el río sufrió las pintadas de los activistas grafiteros en un recordado episodio que terminó costándole el puesto a los Prefectos de Gualeguaychú.

El hangar es una inmensa estructura cavernosa, en la cual las personas parecen completamente liliputienses. De hecho, es tan grande que prácticamente pasa desapercibida la enorme grúa que de una sóla vez puede cargar paquetes de 48 toneladas de celulosa en cada una de las barcazas.La celulosa va empaquetada en fardos que se apilan entre sí y se atan hasta formar los enormes paquetes que son manipulados por la grúa y dispuestos prolijamente dentro de las barcazas. Cuando éstas se llenan salen rumbo a Nueva Palmira, lugar donde está el depósito de acopio de celulosa y donde se cargan los buques de ultramar que la llevan luego a los mercados internacionales (aunque ya es un hecho que Botnia está también vendiendo celulosa a productores locales de papel en Uruguay, aunque en pequeñas cantidades, dado lo reducido del mercado).


Inés, una de las Ingenieras Químicas de Botnia, observa el cargamento de la barcaza medio llena. Ella es uno de los jóvenes profesionales que gracias a que estos emprendimientos existen encuentran una salida laboral que se veía un tanto incierta cuando empezaban sus estudios. Como siempre hemos insistido los uruguayos, no sólo se trata de esos paquetes blancos que salen por los puertos, sino de esos jóvenes orgullosos y de mirada brillante que sienten que tienen el pie en el acelerador, o de esos profesionales que construyeron las barcazas en una industria naviera que empieza a despuntar de nuevo en Uruguay. Efectos colaterales buscados y obtenidos para un país en desarrollo y saliendo del estancamiento.
Termina acá nuestra visita a Botnia. Una discreta escultura de troncos de eucaliptus nos recuerda que este es otro paso más en la dirección de terminar nuestra dependencia del monocultivo de la vaca. La chimenea del Anglo marcó ayer el presente de Fray Bentos, la chimenea de Botnia lo marca hoy. Hoy como ayer, el presente industrial significa desarrollo, significa arraigo, significa orgullo de poder pertenecer y ser, de producir y ser recompensado por hacer y no por languidecer.Y entretando, el Río de los Pájaros Pintados sigue fluyendo mansamente, su color confundiéndose en el atardecer tormentoso con las nubes del cielo. Ojalá pronto ese río vuelva a unirnos como ya lo supo hacer, cuando prime nuevamente la racionalidad y la hermandad.

Visita a Botnia (I) - Visita a Botnia (II) - Visita a Botnia (III)

Ver todas las fotos de la visita a BOTNIA 29/01/08
Cortesía Las cosas de Néstor

lunes, 28 de enero de 2008

INSOLITO


Para pasar por el puente General San Martín hay que tener «tarjeta vecinal» expedida en el piquete.

Durante un año y dos meses, que es la duración que ha tenido hasta el presente el corte de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú en el pareje conocido como Arroyo Verde, los activistas que integran ese grupo han actuado como «dueños y señores de la ruta», obtuvieron apoyos económicos y hasta actúan expidiendo «documentos» que habilitan a pasar por el puente a quienes ellos consideran que pueden hacerlo.

Durante todo el 2007 transitaron el puente «General San Martín» solo 80 vehículos pesados —camiones u ómnibus— y 13.261 livianos (motos y autos) cuando en el 2005, último año sin cortes, lo hicieron 12.394 vehículos pesados y 38.949 livianos.

Esos pocos vehículos que lograron pasar el año pasado lo hicieron autorizados por los asambleístas, quienes asumen esa función sustituyendo a las autoridades competentes. Y hasta tal punto la sustituyen que expiden «tarjetas vecinales».

La «Tarjeta Vecinal Arroyo Verde» es un papel que de un lado presenta el logo de la asamblea y la inscripción «No a las papeleras» y del otro espacios que se completan con el nombre, apellido, lugar de trabajo y patente del vehículo de las personas autorizadas a pasar el «piquete».

Esta «tarjeta vecinal» debe ser exhibida ante los piqueteros cada vez que las personas «autorizadas» a cruzar de un país al otro necesiten hacerlo.

La expedición de dichas tarjetas deja claro hasta dónde el piquete se ha «institucionalizado» en tanto el gobierno argentino continúa desoyendo las recomendaciones del Tribunal Arbitral del Mercosur, que se reunió a pedido de Uruguay y señaló que «la ausencia de las debidas diligencias que la Parte Reclamada (o sea la Argentina) debió haber adoptado para prevenir, ordenar o en su caso corregir los cortes de las rutas que unen a la República Argentina con la Republica Oriental del Uruguay, realizados por los vecinos de la ribera argentina del río Uruguay, no es compatible con el compromiso asumido por los Estados parte en el tratado fundacional del Mercosur, de garantizar la libre circulación de bienes y servicios entre los territorios de sus respectivos países».

Fuente

domingo, 6 de enero de 2008

Reinas

El periodista comenzó a gritarle a Doña Sofía, quien contemplaba el hielo azul del glacial: ¡Reina, Reina, por favor, unas palabras!, rogó. Cristina dio media vuelta y preguntó:”¿Cuál reina, cuál de las dos?
El mismo año cuando, en Filadelfia, se firmaba la Declaración de la Independencia el rey Carlos III, creaba el Virreinato del río de la Plata. Aquella, se dijo, fue una decisión provisoria, tomada para enfrentar los peligros que amenazaban la frontera austral del imperio español. Naturalmente, la creación se hizo definitiva al año siguiente, para gran fastidio, sin duda, del Virrey del Perú quien veía mermar los negocios limeños por la competencia platense.
En realidad, lo interesante de esta historia es -sin ánimo de exagerar- que si Don Carlos no hubiese tenido aquella peregrina idea, tal vez, la Argentina no hubiera sido. O quizás Buenos Aires habría sido una ciudad de algún otro país. El caso es que, además, empezamos a ser siendo un virreinato. Un lugar gobernado por un virrey, alguien que hace las veces de rey, sin serlo. Nacimos siendo un casi reino.

El movimiento de Mayo se desarrolló a la luz de la revolucionaria Francia, favorecido por la expansión napoleónica que destronara a Fernando VII. En esos días la independencia en la América hispana parecía estar ligada al nacimiento de repúblicas de inspiración jacobina. Sin embargo, unos pocos años más tarde las cosas habrían cambiado y, al momento del Congreso de Tucumán el mundo era, sin dudas, muy diferente.

Pocos días antes, del 9 de julio de 1816, en una reunión secreta, Belgrano explicaba a los congresales la nueva situación y sugería la necesidad de adoptar una monarquía atemperada como la británica. Por cierto, no estaba solo.

No parecía fácil, en aquellos tiempos, encontrar un buen candidato a rey. Había varios inconvenientes, pero el gran escollo se hallaba en que, de acuerdo con las costumbres de la época, el futuro rey debería poseer sangre azul. Es obvio que ésta no abundaba en tierra de conquistadores plebeyos. De manera tal que, los posibles candidatos, no podían sino buscarse entre los miembros de alguna de las familias de la nobleza europea. Cabe recordar, por cierto, que no faltaron congresales que se inclinaran por la entronización de un descendiente de la monarquía incaica. El caso es que, entre idas y venidas, nuestra posibilidad de ser un reino independiente se frustró; aunque las causas no estuvieran, ciertamente, en una mayoritaria devoción republicana.
Una vez derrotados los españoles, nos afanamos en rencillas internas. Infinitas batallas terminadas con el inefable llamado a degüello. Una tras otra hasta obtener la restauración, la entronización de una monarquía a la criolla. Naturalmente, lejos de la monarquía parlamentaria que sugiriera el creador de la bandera. Pero bien, peor es nada.

Después del 53, con una constitución republicana, parecía que habíamos abandonado el sueño de ser súbditos de algún rey. No obstante, en 1860, se presentará una nueva oportunidad cuando Orélie Antoine I funda el Reino de la Araucaria y declara la anexión de la patagonia. Desafortunadamente el gobierno chileno, de aquel entonces, acabará pronto con el sueño real patagónico.

Aunque durante 60 años pareció que construíamos una república, a partir del 30 no dejamos de tener periódicos episodios monárquicos donde los pretendidos monarcas, a falta de alcurnia, exhibían sus galones como singulares antecedentes. Todo ello bajo la particular influencia de la Europa ancestral donde brillaran el Duce y el Führer del tercer Imperio con una luz tan fuerte que sus émulos se encontraban por doquier. Obviamente, tales monarquías sin nobleza no pudieron ser más que dictaduras de variado salvajismo.

¿Y después….? ¡Otra vez a las andadas! La última monarquía de jinetas, a fuerza de brutalidad, nos empujó hacia la república perdida. Esta nos duró algo más de tres lustros. ¡Una eternidad! Aunque no faltaron intentos de califatos, sultanatos o emiratos, reformas constitucionales mediante.

Pero, finalmente nos cansamos y salimos a las calles a exigir que se fueran todos. ¡Estábamos hartos de tanto liberalismo republicano! ¡Aquí hacía falta mano dura, monarquía!
Afortunadamente, los galones devaluados, por la guerra perdida ante la monarquía británica, ya no tenían su tradicional atractivo. Sin embargo, no quedamos desamparados, allí estaban, barones urbanos y marqueses provincianos, afanosos por reinar. El resultado final fue, curiosamente, la reivindicación de Antoine I, el regreso del Rey de la Patagonia. ¡Gracias a Dios!
Elegida por su esposo, quién decide abdicar, y legitimada por el voto de su pueblo asume el poder. Para ella, “la política no es una actividad social, ni un hobby o una profesión, es su forma de vida. La lucha política es la lucha por el poder”.Y allí estaba, investida, luciendo los símbolos del poder, radiante, enfundada en un traje blanco de princesa, dirigiendo a las cortes el discurso inaugural.

Tiempo atrás, feliz, confesaba a su biógrafa: “Una vez, Acevedo (quien fuera gobernador de Santa Cruz) me dijo que tenía nombre de reina”. Lo hacía sin aclarar, por cierto, si se trataba de Cristina o de su segundo nombre. Es probable que el ex-gobernador se refiriera a este último, Elizabeth, el cual fuera prolijamente omitido durante la ceremonia de coronación.
En realidad, nacida en 1953, la inscribieron como Elisabet, porque en aquellos tiempos no era posible poner a los niños argentinos nombres “extranjeros”.

Como hemos visto, nuestra majestad ha renegado de su nombre Elizabeth. Tal vez, sea porque este ha sido el nombre de la reina británica que derrotó a la Armada Invencible (Elizabeth I) o porque así se llama la reina actual con quién disputamos las islas del sur (Elizabeth II). Tal vez, porque ambas soberanas británicas fueron protestantes (La primera fue excomulgada por su lucha contra el catolicismo). O quizás fuera porque Elisabet es Isabel, y no ha querido que la atosigaran con comparaciones. O tal vez, para no ser confundida con la Elisa republicana, cuyo nombre es también una variante del nombre bíblico.

¿Olvidó, acaso, que Elizabeth fue la madre del Bautista, prima de María? ¿Cómo podría, Cristina Elisabet, egresada del Misericordia y simpatizante del equipo de rugby del San Luis, olvidarlo? ¿Cómo olvidar a Isabel, la católica, victoriosa ante los moros y precursora de las colonias en América?

No era un mal nombre para una reina sudamericana: ¡Elizabeth de Toulouse! Pero, en fin, después de todo, Cristina también es nombre real.

En el otoño de 1632, el ejército Sueco y el católico se encuentran en los llanos de Sajonia, en la sangrienta batalla de Lützen, que finaliza con la victoria de los suecos, y termina con la vida su rey, Gustavo II Adolfo.

La única heredera, Cristina, se convierte en reina de Suecia. Era entonces una niña que aún no cumplía 6 años. Incapacitada para gobernar, su tutor y canciller, asume la regencia. Cristina es, finalmente, coronada el 17 de octubre de 1650 en Estocolmo sólo para abdicar en 1654.

Curiosas coincidencias. Aquella Cristina inicia su reinado con un Regente, la nuestra también.Aquella es coronada un 17 de octubre, para la nuestra la fecha es parte de la liturgia oficial. Aquella abdicó después de cuatro años para dedicarse a su vocación, la nuestra ¿abdicará dentro de cuatro años para que el Regente sea otra vez rey?

A Cristina de Suecia se la conoció como la Minerva del norte, mecenas del arte. René Descartes, vivió unos meses en su corte. La nuestra recibe a Antonio Banderas y otros artistas de época……Para empezar no está tan mal. No hay que olvidar, tampoco, que algún filósofo porteño y hegeliano, ha dicho de su majestad, en referencia su habilidad para discursear sin papeles: “Usar la palabra es usar la inteligencia. Cristina no leyó. Miró a todos, a todos, todos los que estaban en la sala del Congreso (Las Cortes, corrijo) y empezó hablar con una seguridad apabullante”. A pesar de su condescendencia, el filósofo ha dejado de visitar el palacio en una muestra de juiciosa prudencia. Recordemos que Descartes, cuatro meses después de instalarse en la corte de Estocolmo, enfermó y murió en el invierno de 1550. Neumonía diagnosticaron, aunque no falta quién afirme que habría sido envenenado. De todas formas los intelectuales cortesanos deberían tomar cuenta del precio que puede pagarse por la conmovedora adicción al poder absoluto.

El nuestro ha sido un camino de regreso. El de ida fue el de las monarquías europeas evolucionando desde el absolutismo hacia el parlamentarismo, hasta el presente donde el rey reina pero no gobierna. O disolviéndose definitivamente en democracias republicanas. El nuestro ha sido un viaje hacia el pasado, una búsqueda freudiana de la causa liminal del trauma. No un viaje a través del tiempo, como imaginara Wells, sino una degradación progresiva de la libertad, de la democracia y especialmente de la república, hasta llegar a un pasado-presente con cortes y sin parlamento, con jueces y sin justicia, con leyes y sin ley, sin paz y sin gloria, sin respeto y sin amor.

¿Y nuestros soberanos?, fijan el precio del pan para calmar a los menesterosos, como lo hiciera Luis XVI antes de la toma de la Bastilla. Pero, ¿hay esperanzas? Éste no es el Antiguo Régimen, huele a viejo pero es nuevo. Un régimen sostenido por adláteres y cortesanos versallescos, por cronistas incapacitados para denunciar robos para la corona o exacciones protegidas por la amplia sombra del reino. Hoy, tan cerca del poder, no pueden ver. En fin, un régimen sostenido por intelectuales que celebran un socialismo del siglo XXI que, bajo la mirada de un viejo caminante de la modernidad, se parece demasiado al mohoso fascismo del siglo XX.
Elizabeth I, la reina virgen, depreciada por su padre, Enrique VIII, con su madre muerta a manos de su esposo, criada por otros, fue una gran reina. Cristina de Suecia, sin padre y despreciada por su madre, apenas si pudo con su reino. ¿Qué hará nuestra reina?

Por cierto, hay reinas románticamente rescatadas como Boudicca, quién, bajo el manto azul de los icenos, lideró la rebelión celta contra los romanos en Britania. Tácito la recuerda alta y pelirroja y Deary pone en su boca: “No lucho por mi poder, sino que lucho en nombre de la libertad perdida y de mi cuerpo ultrajado”. En su carro de guerra, con sus caballos alzando sus manos, Boudicca, con mirada de bronce, contempla el símbolo de la república, el parlamento.

Hay, también, reinas olvidadas como Nefertiti, castigada por su herejía monoteísta. Y hay reinas inolvidables como la de Corazones del País de las Maravillas.

Sin embargo, hubo una reina, hasta hoy poco conocida, que vale la pena recordar. En realidad, Grace O´Malley fué Chieftain de un clan irlandés, capitana de una flota de barcos. Sus dominios se encontraban en la bahía Clew sobre la costa noroeste de Irlanda. Allí reinaba, asaltaba barcos que atravesaban la bahía, guerreaba contra los ingleses. Finalmente después de muchas vicisitudes hubo una memorable reunión donde se ganó el respeto de Elizabeth I.

Granuaille fue una Chieftain reverenciada y honrada por su gente y recordada por ello. Anne Chambers la inmortalizó en su libro “Granuaille: Grace O´Malley la Reina Pirata de Irlanda, historia que hoy resuena en las marquesinas de Broadway.
En un reino de millones y testigos desaparecidos. De facturas falsas y trabajo clandestino, de fracasados héroes de pie plano, de nepotismo, de dádivas y sobornos, de bandas y mafiosos reinar es, quién puede dudarlo, una proeza. Tal vez, como Granuaille nuestra reina será largamente recordada.
¡God save the Queen!
La Plata, domingo 6 de enero de 2007, celebración de los Reyes Magos.

domingo, 23 de diciembre de 2007

La mesa está servida.

Hoy con suma tristeza veo cómo la resolución de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú ha dejado a la vera del camino tantos tiempos de encuentros. Hay mucha gente que en estos días la única satisfacción que tiene es poder compartir con sus pares, con alegría, nostalgia y recordación, incluso con las tan añoradas discusiones familiares, pero sentados juntos en una mesa.

Lamentable. Sí, lamentable es la única expresión que tengo para calificar tal iracundia, en nombre de quizás vaya a saber qué dios irracionalmente aíslan a las personas, hoy; en días tan sagrados para aquellos que libremente quieren juntarse con los suyos, familias o amigos, ven cercenadas las posibilidades de cumplir con su objetivo.

Negándoles de un plumazo la posibilidad de compartir esos momentos que no podrán repetirse, los anhelos, sueños y por qué no; tantos proyectos en común, les han privado de cortar el pan y servir el vino con esa mano tendida que tiene siempre el más modesto.

Los señores –para calificarlos de alguna forma-, los iluminados de todos los tiempos que se arrogan tener línea directa con el Señor o con la verdad, resolvieron esta medida, se han ensañado tanto con los pueblos que están haciendo vivir a la gente momentos realmente de angustia y tristeza.

Es tal el despotismo por parte de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú que preocupa; permite pasar a las barras bravas de fútbol libremente por el corte de Arroyo Verde y no tienen la altura de las circunstancias para permitir que gente común pueda cruzar a compartir con sus familias.

Familias de ambos lados del río; no piensen que esto es solo un problema de la gente de Fray Bentos, también es un gran lío que tiene Gualeguychú con su gente, aunque lamentablemente ellos no puede expresarse en contra de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú.

No creo que los fallos o la justicia puedan compensar estos excesos, tampoco gratificar a quienes hoy puedan perder la oportunidad de estar con los suyos, de lo que sí estoy seguro es de que más tarde o más temprano la gente, -que es sabia-, marcará su destino logrando estañar las heridas.

Pues bien, veamos qué resolvieron: no sólo no levantaron el corte para que la gente pueda transitar libremente, además prometen venir a servir la mesa de Navidad en territorio uruguayo en una demostración clara de que ellos todo lo pueden.

¡¡¡Bienvenidos al Show!!! No encontrarán lo que están buscando, los pueblos son más inteligentes, la gente de Gualeguaychú y Fray Bentos tiene mucho más claro el objetivo, están cansados de los Mesías, no menosprecien la capacidad de los pueblos.

La inteligencia no depende del lugar geográfico o del poder económico, la inteligencia depende del hombre.

domingo, 16 de diciembre de 2007

Cortando caminos.

Después de tanto tiempo de estar en contra de los cortes de ruta y de las manifestaciones que, lamentablemente, se realizan para evitar que los pueblos puedan crecer, tomé la decisión de mirar este conflicto desde el otro lado del mostrador.

Me pregunté: ¿será que estoy en lo cierto?, ¿no le estaré errando? Me cuestioné mil veces si mis conceptos o preconceptos estaban, quizás, equivocados. Así que decidí tomar distancia de todos los argumentos que vengo recogiendo sobre este tema y escuchar los conceptos de quienes hoy se arrogan la responsabilidad de esta lucha.

Tomé la decisión de hacerme del libro “Haciendo camino” de la Prof. Delia Villalba, el cual fuera presentado el 7 de diciembre de 2007 en la Ecotienda y con la edición de REDES-Amigos de la Tierra Uruguay, que recomiendo bajen de este link: Haciendo Camino

Antes de analizar algunos de sus dichos, tengo que puntualizar varias cosas que quizás consideren ridículas pero vienen al caso:

No entiendo cómo para combatir el consumo de papel, los detractores de estas plantas hacen un libro.

Si los lectores descargan el material de Internet verán que al imprimirlo desperdiciarán mucho espacio libre en su papel impreso, en una hoja normal A4 podría haber colocado dos carillas de su contenido.

Podrán apreciar además que hay hojas en blanco sin texto; eso no habla bien de bajar el consumo del papel. Bueno, Eduardo Galeano hace exactamente lo mismo en sus libros: poco texto en su hojas; seguramente eso aporta a bajar el consumo de papel en el planeta.

Dejemos estos pequeños detalles, el petit libro que leí logra sorprenderme, tiene tantos comentarios erróneos, falaces y subjetivos que logran que lo lea más de una vez para intentar comprender tanta irracionalidad, juro que no termino de entenderlo. Solo realizaré algún comentario:

Pág. 10 “ El medio ambiente está triste, decaído, sin fuerza para dar vida, no alteremos su equilibrio con deforestación, incendios, pesticidas y residuos. Cuidemos a nuestro amigo el planeta”

Así comienza el libro, la representación viva de la desinformación, sobre un dibujo muy agradable, un niño escribe “deforestación”, ¿el problema es la deforestación o la forestación?, necesitamos tener las cosas claras, de lo contrario la solución difícilmente la encontremos.

Pág. 15 En una carta a los ediles del 5 de setiembre de 1994 dice la Prof. Delia Villaba: “10) Finalmente ruego a los Señores Ediles que en caso de ser autorizada esta industria en nuestro medio, sea condicionada a severos controles que garanticen la menor contaminación posible”.

No entiendo, ¿no es esto lo que reclama el gobierno uruguayo hace muchísimo tiempo? Controles, monitoreo, ¿dónde está la diferencia? Ya la Sra. Delia Villalba fomentaba este tipo de controles en 1994; ¿qué cambió? ¿Por qué hoy no participan de esos controles los técnicos argentinos?

Pág. 25 – 26 “Por ejemplo, algunas personas dicen que Argentina y Brasil tienen muchas hectáreas plantadas, pero esos dos países tienen un enorme territorio en el que pueden hacer lo adecuado y lo no adecuado sin consecuencias graves”.

¿Homologamos que los países hermanos puedan hacer cualquier disparate ecológico como el que hace hoy Argentina con los vertidos en el río Paraná y sólo exigimos los controles en Uruguay? Lamento decirle a la Sra. Delia Villaba que la DINAMA tiene datos a tiempo real de Fray Bentos, de la calidad de agua y aire, “públicos” y que hoy no podemos ver los datos de la Secretaría de Medio Ambiente de Argentina.

Pág. 45 “Nuestra responsabilidad nos exigía que Gualeguaychú se enterara del problema en puerta. A partir de ahí la población vecina y hermana era libre de resolver su futuro”.

Así nació todo esto, dos personas, la Prof. Delia Villalba y la Dra. Julia Cócaro cruzaron para mal informar al pueblo de Gualeguaychú de lo terrible de estos emprendimientos y debo de reconocer que con éxito lograron su objetivo.

Esta señora es la que se golpea el pecho diciendo que nos representa, cuida de nuestros intereses, invitándonos a que despertemos, tratándonos a todos de pelotudos ideológicos: “despertemos uruguayos”; creo que debemos hacer una profunda autocrítica, hemos perdido una oportunidad histórica en este conflicto de ocupar los lugares que nos corresponden para evitar que mal nos representen los iluminados de siempre.

Debemos ocupar los espacios que se nos brindan, para que no sean ocupados con gente voluntariosa sin conocimiento de los temas. Por nosotros y por ellos.

domingo, 25 de noviembre de 2007

Qué pasó cuando los alumnos de la escuela se inquietaron…

Revisando la información que Botnia ha suministrado –abundantemente a pesar que algunos no se dan por aludidos-, revisamos el Anexo A del informe de Ecometrix, y en su capítulo A8.7 tenemos un detalle exhaustivo del tema del tratamiento de gases olorosos:
Hay dos tipos principales de gases olorosos que se producen en el proceso,
"CNCG: (gases concentrados no condensables): típicamente estos gases son de bajo volumen y alta concentración. Se los suele denominar gases LVHC. Botnia los denomina GOS (Strong=Fuertes) y en general se los describe como gases fuertes."
"DNCG: (gases diluidos no condensables): típicamente estos gases son de alto volumen y baja concentración. Se los suele denominar gases HVLC. Botnia los llama GOL (Light=Livianos) y es posible describirlos como gases pobres o débiles condensados y los livianos."
"Los gases fuertes vienen fundamentalmente del cocimiento de la madera, la evaporación y la producción de metanol, mientras que los livianos vienen de fuentes difusas como el tratamiento de chips y el lavado y blanqueo de la pasta."
"Los gases fuertes son incinerados en la caldera de recuperación a través de un quemador independiente."
"Existe una caldera auxiliar aparte con un quemador como incinerador auxiliar (y en ciertas ocasiones también en paralelo). Si no se encuentra disponible la caldera de recuperación, la caldera se utilizará en las puestas en marcha y las paradas. Se utilizará fuel oil y/o el metanol líquido como combustible de apoyo."
"Las calderas de reserva para gases olorosos (calderas GOL/GOS) se mantienen en línea (calientes y presurizadas) durante los períodos de operación normal ".
"Los sistemas de gas están diseñados para permitir una "transferencia directa" tanto de los gases fuertes como de los débiles entre el punto primario de incineración (la caldera de recuperación) y los dispositivos de reserva (calderas de GOS/GOL) sin venteo. Esta es una tecnología de avanzada que supera los requisitos BAT."
"El sistema de eliminación de gases olorosos de Botnia cumple y supera ampliamente los requisitos BAT. La empresa ha previsto una captación integral de los flujos de gases olorosos. Por ejemplo, la captación de gases diluidos de la recaustificación y la caldera de reserva para la incineración de gases diluidos son significativamente mejores que las de la mayoría de las plantas nuevas y con BAT, y exceden las normas de IPPC-BAT (2001)."
Las negritas, -nuestras-, apuntan a resaltar un punto fundamental. La planta no está en período de operación normal, sino que a pesar de estar produciendo todavía está en período de pruebas , ya que debemos recordar que hace apenas dos semanas que comenzaron a operarse algunos equipos en funcionamiento real, por ejemplo los gases olorosos.
Este último episodio duró quince minutos, y por razones atribuibles a las pruebas en curso, una "transferencia directa" que debía durar unos pocos segundos, duró 15 minutos. Hay que recordar que hasta hace apenas dos semanas la caldera de recuperación y las auxiliares sólo funcionaban con fuel oil. Ahora a ese combustible se le agrega el licor negro, los gases olorosos y el metanol, con las consecuentes pruebas de los mismos.
El olor que se registró fue efectivamente similar al gas (en realidad al compuesto que tiene el gas para que huela, que es metilmercaptano) y es totalmente creíble que se haya olido "fuerte y claro" en la escuela. El propio informe de Ecometrix señala que el 48% de los gases olorosos de la planta es metilmercaptano.
Al no ser un episodio conocido, es claro que se inclinaron por un escape de gas (lo que ya de por si es revelador del tipo de olor que fue) y que hubo desconcierto, pensando quizás la inminencia de un accidente propio del gas de uso residencial.
Lo bueno que tiene es que fue una demostración, no deseada, del peor evento posible de gases provenientes de la fábrica, eso es lo peor que puede llegar a pasar respecto al tipo de olor y a la concentración. Y que en dos semanas de prueba haya habido sólo dos eventos de olor, hay que decir que el desempeño es excelente.
Al mismo tiempo se comprueban los modelos de difusión utilizados, -y cuestionados-, el radio no pasó de unos pocos kilómetros y el ángulo acotado a la dirección del viento, tanto que en la mayor parte de la ciudad de Fray Bentos no se percibió.
Respecto a la toxicidad, las dosis que son tóxicas son muchas veces mayores que las concentraciones a las que se huele (pero muchas, muchas!). Por ejemplo, la toxicidad del sulfhídrico es más o menos la mitad que la del cianhídrico, pero se lo detecta con la nariz cuando la concentración es de la milésima parte de la que podría ser tóxica.

sábado, 24 de noviembre de 2007

¿Hasta cuándo, Fabián, vas a seguir abusando de nuestra paciencia?

El Sr. Fabián Magnotta es el Director Periodístico de Radio Máxima, un medio de prensa de Entre Ríos, declarado enemigo del emprendimiento de Botnia en Uruguay, medio que reparte epítetos y descalificativos gruesos hacia los gobernantes uruguayos y cualquiera que ose estar a favor de la racionalidad y las decisiones soberanas y responsables de Uruguay. Ya se sabe que el conflicto vende, Radio Máxima lo alienta y goza de esa manera de popularidad y (presumimos) ingresos.
Presumimos también que el Sr. Magnotta es periodista, si bien este despacho de prensa nos informa que fue expulsado del Sindicato de Prensa de Entre Ríos por irregularidades en el manejo de fondos del sindicato. Reproduciendo lo que dijera RADIO LA VOZ de Paraná, Entre Ríos, en efecto:
Ver nota completa - Cortesía Don Néstor

lunes, 19 de noviembre de 2007

Miente, miente que al final algo quedará...

El conflicto con la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú nos da ocasión de apreciar todos los días la vigencia de estos principios, al ser empleados una y otra vez, en forma conciente y maliciosa o por simple ignorancia, impericia, ineptitud y pereza, por la "prensa grande".

En la mañana de hoy se pudo leer en distintos medios de prensa una noticia sobre el nuevo informe de EcoMetrix publicado por el Banco Mundial.

domingo, 11 de noviembre de 2007

Las veinte sobre Botnia...

¿Cuántas pasteras y papeleras funcionan en estos momentos en el mundo y en qué países?
Hay 4.500 de tales establecimientos, distribuidos en 55 países, en todos los continentes. Son muy importantes y numerosas en los países escandinavos, en Europa Central, en Rusia, en China, en Canadá, en Estados Unidos. Pero también las hay en otras regiones de Asia y África, y en América Latina. Las más importantes en nuestra región son las del Brasil.

¿Se han comprobado casos de contaminación o pesan denuncias sobre ellas?
Para todas las que emplean tecnologías de última generación, como las que adoptó la planta de Botnia, no se registraron inconvenientes.

¿Sí, en cambio, con las de tecnología anterior?
En algunos casos y con magnitudes variables (el caso extremo fue el de la planta de Pontevedra, instalada hace casi 50 años y ya cerrada), pero quedan muy pocas sin actualizar. Ninguna, por ejemplo, en Europa y en América del Norte.

¿Hay plantas papeleras o pasteras funcionando en la Argentina?
Sí, una docena. Todas con tecnologías rezagadas y algunas muy contaminantes. Sobre todo a orillas del Paraná.

¿Por qué surge el conflicto al anunciarse la futura instalación de pasteras en Uruguay?
Inicialmente por la reacción de pequeños grupos de ambientalistas extremos, que existen actualmente en todos los países del mundo. Tales grupos ven con prevención o condenan genéricamente todas las actividades industriales, al considerar que atentan contra la Naturaleza.

¿A qué obedece esa actitud?
Deriva de la ideología fundamentalista de un seudecologismo que ha reemplazado, en algunas personas, las ideologías políticas que pretendían “salvar” o “reorganizar” las sociedades humanas en el siglo XIX. Y de ellas retoman ciertos principios, junto a una creencia pararreligiosa en la Naturaleza, contraponiéndola de hecho a la Ciencia y a la Técnica, como instrumentos fundamentales de la supervivencia y de la calidad de vida de los hombres.

¿Alguien la alentó?
A esta altura resulta incontestable que hubo manipulaciones políticas, en procura de beneficios electoralistas y con fines clientelares, sin prever muchas de las consecuencias indeseadas que podrían derivarse.

¿Por qué el diferendo diplomático con el Uruguay?
Porque al crecer el movimiento ambientalista, si bien reducido a un pequeño sector de la población de Gualeguaychú, por las razones antedichas no se quiso ponerle límites ni desautorizarlo.

¿Pero incumplió el gobierno uruguayo acuerdos previos y tratados con la Argentina?
Es una disputa bizantina, porque más allá de las controvertidas afirmaciones que se intercambiaron ambos gobiernos, nadie puso en discusión el derecho de ninguno de los dos países al monitoreo conjunto.

¿Por qué se persiste entonces en la actitud inicial?
Por no saber cómo abandonar la misma sin “perder la cara” y por el juego de intereses políticos clientelares en Entre Ríos.

¿La ciudad de Gualeguaychú puede estar expuesta a emanaciones de Botnia?
Dicha ciudad esta situada a casi 30 kilómetros de la planta, por lo cual es imposible ver, oler, escuchar o aspirar nada que provenga de ella. Sería como sentir los efectos de una fábrica del Tigre en la Plaza de los Dos Congresos. Por otra parte, la ciudad entrerriana se levanta a orillas del río Gualeguaychú, que desemboca en el Uruguay a varios kilómetros de distancia, mientras que la planta se ubica sobre este último río, enfrentada a una isla baja cubierta de pastos, que se interpone entre ella y la costa argentina.

¿Pero las aguas del río Uruguay no pueden sí en cambio quedar contaminadas?
Las comprobaciones científicas sobre plantas de tecnología similar han tenido siempre resultado negativo. En Finlandia, país de origen de la empresa Botnia, hay varias plantas similares a orillas de lagos donde se practica el turismo y la pesca, y en cuyos alrededores se practican sin ningún problema la agricultura, la horticultura o la apicultura.

¿Pero no serán falsas afirmaciones de los finlandeses?
Finlandia ocupa el primer lugar mundial en las evaluaciones efectuadas por organismos internacionales respetados por todos en protección del medio ambiente, además de contar también con el primado u ocupar primeros lugares en materias tales como la transparencia institucional, la tasa de corrupción, los derechos humanos y el cuidado de la salud de la población.

¿Pero los uruguayos estarán en condiciones de controlar que no se violen las normas que sí se cumplirían en Finlandia?
La Unión Europea es muy severa en cuanto al cumplimiento de las normas establecidas por su Parlamento en el territorio propio y en el resto del mundo. Pero Uruguay ocupa también uno de los primeros lugares en América Latina en cuanto a protección ambiental. El año pasado Paysandú fue designada como la ciudad más ecológica del Cono Sur, a pesar de contener en su ejido varias plantas industriales.

¿Y la Argentina?
Está considerada como uno de los países más contaminados del continente, y hay casos clamorosos, como el del Riachuelo y cuenca del Río La Matanza, cuyos efectos perjudican también al Río de la Plata, que compartimos con el Uruguay. Y ni siquiera está libre de sospechas la propia Gualeguaychú, cuyo Parque Industrial volcaría al rió homónimo efluentes no controlados.

¿No hubo sin embargo un accidente premonitorio hace pocos días en la planta de Botnia?
En esos momentos trabajaban en la planta cerca de 3.000 personas. Dos obreros de un grupo de doce sufrieron una leve irritación ocular y cutánea, pero todo el grupo fue enviado a control médico en prevención. Pertenecen a una empresa constructora brasileña, subcontratista, y fueron alcanzados por el derrame del polvillo de sulfuro de sodio, una sustancia que se usa en etapas preliminares y que nada tiene que ver con las eventuales contaminaciones anunciadas, que manejaban con la protección debida los obreros especializados de Botnia en el sector debido. Pero no cerraron los ventiletes de su dependencia y un viento fuerte desparramó hacia el sector vecino una limitada porción de tal polvillo. Un accidente sin mucha importancia que seguramente no volverá a ocurrir en lo que se ha convertido de hecho en la planta pastera más observada, vigilada y controlada del mundo. Todo el resto fue “ruido” periodístico, que dejó en muy mal lugar a nuestra prensa, pues un diario llegó a hablar hasta de nueve muertos (sic) y nunca se retractó.

¿Cómo se sale entonces del problema?
Con un cambio drástico de la posición del gobierno argentino. Prohibiendo los cortes de rutas y puentes, que de por sí constituyen un acto de guerra, al impedir el libre tránsito de personas y mercancías, con un país vecino, y estableciendo cuerpos conjuntos de estudio y control con el Uruguay. Y con la contribución esclarecedora de todos los medios de comunicación argentinos.

¿Hay estudios disponibles que contribuyan a la superación de los malos entendidos y disipen los temores de la población?
Muchos y objetivos, tanto de fuentes locales como internacionales. Pero podría servir como primer paso acudir al asesoramiento de dos científicos de nivel mundial, el profesor Mario Féliz, titular de Química Inorgánica en la Universidad Nacional de La Plata, y el profesor Oscar Néstor Ventura, titular de Química Cuántica en la Universidad de la República de Montevideo. Ninguno de los dos era experto en industrias del papel, pero apenas desatado el conflicto realizaron exhaustivas investigaciones, recurrieron a expertos internacionales y visitaron plantas con tecnología similar a la emplearse por Botnia.

¿Cómo se realizaría la acción reparadora?
Convocando a otros expertos y científicos de todo el mundo para que sigan y amplíen sus estudios, y sumando funcionarios y ministros responsables de los dos países hasta que se llegue a una visión compartida y tranquilizadora para todos.

¿Una reflexión final?
Si las plantas con tecnología como la de Botnia no contaminan en ningún país del mundo, ¿por qué la Argentina tendría que ser la primera? ¿También en esto queremos ocupar el primer lugar? ¿O ser los campeones morales?

Cortesía: Grupo Libre Reflexión

sábado, 10 de noviembre de 2007

Se acabó el jabón…

Pensé que hoy sentiría cosas diferentes, después de tanto tiempo de luchar modestamente para que el país y la región pudieran tomar sus propias determinaciones; me imaginaba que llegado el momento no podría contener esa alocada idea de celebrar, demostrando la satisfacción de haber logrado lo que venía cobijando dentro de mí. No fue así. Por el contrario, la mesura me llevó a quedar durante varias horas perplejo; sin temor puedo decir que sentí un poco de preocupación.

Intenté acomodar los átomos, -como dice un viejo amigo-, realicé una recorrida mental, cerré mis ojos para poder concentrar mis ideas, se me representaron cosas maravillosas, ordené mi cabeza, logré comprender que hoy más que nunca debería tener presos mis impulsos, quizás egoístamente guarde para otra oportunidad esta mezcla de bronca y alegría que no pude definir en mi accionar.

Volví a la querida y maravillosa realidad: la del compromiso; volvieron en mí las ganas de continuar en un camino que de no transitar se llenará de malezas; me dieron muchas más ganas, me surgieron nuevos pensamientos, logré alimentar nuevamente la mochilla para el andar.

Presto a seguir el camino encontré las más disparatadas conclusiones, sin temores, sin criterio. Escuché declaraciones contundentes, comentarios que revelaban que muchos no han entendido que aquí lo que se esta juzgando es la capacidad que la gente tiene para tomar sus decisiones, pero bien informada.

Somos y seremos parte involucrada en este gran lío en que nos metió la falta de información, nada de esto hubiera ocurrido si en ese camino complejo que nos tocó vivir las cosas hubieran estado claras, por eso, mucho más convencido que hace un tiempo atrás, creo que la única solución es el conocimiento. Debemos y podemos dar mucho más de lo que hasta este momento hemos hecho.

No cabe la menor duda de que la capacidad de los seres pensantes primará sobre la barbarie de la ignorancia, no tenemos otra alternativa, de lo contrario pereceremos en el tiempo, sucumbidos en la ignorancia, el atraso y a manos de quien más grite.

Se acabó el jabón, no podemos lavarnos más las manos como Poncio Pilato y darle un golpe de gracia a la gente, que pide a gritos que quienes pueden cambiar la forma de vivir no estén escondidos, llegó la hora de actuar, juntos con todos los que quieran que esto sea una realidad. Allí me encontrarán.
Fraternos saludos.